EL AGUA ES UN DERECHO QUE DEBE SER GARANTIZADO
Desde la Fundación Derechos Humanos Global, expresamos nuestra profunda preocupación ante una situación que afecta a miles de familias en República Dominicana: el agua potable no llega con regularidad a numerosos hogares, a pesar de estar reconocida como un derecho esencial en nuestra Constitución.
La Carta Magna establece claramente que el agua es un bien público y que el Estado debe garantizar su acceso a toda la población. Sin embargo, en la práctica, son muchas las personas que reportan que el servicio llega de forma intermitente, tarda semanas en restablecerse o simplemente no llega.
CÓMO AFECTA A LA CIUDADANÍA
Salud: Cuando no hay agua limpia, aumentan los riesgos de enfermedades, especialmente en niños y personas mayores. Sin higiene adecuada, la salud de las familias se ve comprometida.
Economía familiar: Quienes no reciben agua por su tubería se ven obligados a buscarla en otros lugares o comprarla a precios elevados, gastando recursos que deberían destinarse a necesidades básicas.
Dignidad: No tener agua para beber, cocinar, bañarse o mantener el hogar limpio afecta directamente la calidad de vida de las personas.
❓ UNA PREGUNTA QUE MILLONES SE HACEN
¿Por qué persiste la escasez si se han obtenido importantes préstamos y recursos destinados a resolver esta problemática? No comprendemos cómo, tras tantos recursos comprometidos, la población sigue esperando un servicio que debería estar garantizado.
Por favor, respeten los derechos de millones de dominicanos. El agua es un derecho humano, no un favor. Las instituciones responsables deben rendir cuentas y cumplir su misión.
Exigimos que las autoridades e instituciones competentes como: INAPA, CAASD, Corporaciones de Acueducto Regionales (CORAAS), INDRHI cumplan con su deber de garantizar este servicio esencial a todos los hogares del país. Que se inviertan los recursos de manera transparente y se entreguen resultados reales.
El agua es un derecho reconocido por nuestra ley. Garantizarla es obligación del Estado, no un favor que se concede a unos cuantos.
Rebeca Henríquez
Presidenta – Fundación Derechos Humanos Global