Leah Francis Campos: Una embajadora auténtica, respetuosa y verdadera amiga de la República Dominicana
Por Porfirio López Nieto
La embajadora Leah Francis Campos, de los Estados Unidos, pisó suelo dominicano en noviembre de 2025. Su misión diplomática la describió como “el honor de mi vida” ante “un pueblo tan cercano y tan amigo”, y su perfil lo explica. De raíces hispanas, su trayectoria profesional combina tres ámbitos: la inteligencia, el Congreso y el sector privado tecnológico.
No llegó alguien convencional; llegó, gracias a Dios, una embajadora con una inteligencia emocional aguda, decente y respetuosa, y que revela una comprensión profunda de nuestro país.
Lo más relevante es, sobre todo, su manera de ser: “madre, católica, conservadora y cristiana” y no esconde su fe: “busco diariamente la guía de mi Señor Jesucristo” y está muy complacida de servir en “un país lleno de personas que aman a Dios y lo honran”. Ostenta un estilo adornado por ser “honesta, auténtica y directa”.
El primer acto de Campos en el país, el 30 de octubre de 2025, fue acudir a la Catedral Primada de América para recibir una bendición antes de iniciar su misión, lo cual pone de manifiesto su arraigada tradición cristiana. Luego, en el Día de Reyes, visitó la Basílica-Catedral Nuestra Señora de la Altagracia. Asiste a misa diariamente y ha podido constatar “la hermosa oportunidad de ver de primera mano la fe y la humildad ante Dios del pueblo dominicano”.
Su patriotismo, hallan eco aquí: “nada me alegra más el corazón que un país que, como el mío, sea patriota, temeroso de Dios y centrado en los intereses nacionales vitales de su pueblo”. Ha dejado claro que ambos países somos “verdaderos socios y amigos” y que el respeto a “la soberanía, los valores y las prioridades de cada uno” es incontrovertible. Reivindicó el derecho de cada nación a controlar sus fronteras: “la soberanía y la integridad territorial importan.”.
Sumadas las piezas, los gestos simbólicos, las palabras de aprecio, la defensa de la soberanía dominicana, el respaldo a la economía, la interlocución con cada sector y un perfil personal afín a los valores nacionales, el veredicto se impone, firme: la embajadora Leah Francis Campos es amiga de la República Dominicana.