Malestar creciente en la sociedad dominicana
En el sentir de amplios sectores de la población, se percibe con gran preocupación una situación que genera desánimo: en este país, se tiene la impresión de que quienes cometen actos ilícitos cuentan con más facilidades y beneficios que los hombres y mujeres que se ganan la vida honradamente con su trabajo.
Se observa también que, en los centros penitenciarios, hay la percepción de que algunos privados de libertad gozan de ciertos privilegios que hacen que su estadía sea mucho más cómoda y placentera, en contraste con las condiciones que deberían garantizar la igualdad ante la ley.
Gran parte de la sociedad dominicana expresa estar cansada de presuntos atropellos, situaciones que consideran injustas, la sensación de que sus necesidades y problemas más urgentes no reciben la atención debida, y la percepción de que, en ciertos casos, intereses políticos podrían incidir en el normal funcionamiento e independencia de la justicia.
Y lo más doloroso: la impunidad parece haberse convertido en el plato diario para quienes se encuentran en condición de mayor vulnerabilidad, mientras que las garantías y la protección de la ley no siempre llegan a quienes más lo necesitan.
Estas percepciones, compartidas en espacios públicos y redes sociales, ponen de manifiesto la necesidad urgente de fortalecer las instituciones, garantizar la transparencia en la gestión penitenciaria y administrativa, y asegurar que la ley se aplique por igual para todas las personas, sin distinciones de ninguna índole. Solo así se podrá recuperar la confianza ciudadana y construir un sistema que proteja efectivamente a la población más frágil.