¡No Más Olvido: Urge Recordar y Defender los Derechos de Nuestros Adultos Mayores!

Por Rebeca Isabel Henríquez Herrera
25 de marzo de 2026

En la República Dominicana, muchos envejecientes viven en condiciones de pobreza extrema, sin acceso a pensiones dignas ni apoyo económico. Esta situación se agrava por la falta de programas sociales que aborden sus necesidades específicas, dejándolos vulnerables y aislados.

La mayoría de los ancianos no cuentan con la ayuda del estado. Esto crea un ciclo de pobreza difícil de romper. La ausencia de políticas efectivas que atiendan a la población envejeciente contribuye a su exclusión social. Sin programas que ofrezcan apoyo y recursos, muchos ancianos se ven forzados a depender de la caridad o de sus familias, que a menudo también enfrentan dificultades.

La pobreza no solo afecta las condiciones materiales de vida, sino que también lleva al aislamiento social. Muchos envejecientes se sienten olvidados y marginados, lo que impacta negativamente en su salud mental y bienestar general. Además, las mujeres, que representan una gran parte de la población envejeciente, enfrentan desigualdades adicionales debido a la falta de oportunidades laborales y pensiones adecuadas a lo largo de su vida.

La situación de pobreza y exclusión social de los envejecientes en la República Dominicana es un llamado urgente a la acción. Es fundamental que se implementen políticas inclusivas que garanticen su bienestar y dignidad.

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