Ola de Quejas por Apagones Recurrentes Enciende el Debate sobre el Servicio Eléctrico en República Dominicana
Santo Domingo, D.N. – 22 de abril de 2026– Una creciente marea de inconformidad se ha levantado en República Dominicana ante la recurrencia de los apagones, afectando significativamente la calidad de vida de ciudadanos, el comercio y la productividad en diversos sectores. La situación ha escalado al punto de generar un enérgico descontento expresado públicamente por figuras del ámbito artístico y figuras públicas, sumándose a las voces de la ciudadanía en general.
Las interrupciones en el suministro eléctrico, que en ocasiones se prolongan por varias horas, han provocado un clamor popular que se manifiesta tanto en las calles como en las redes sociales. Usuarios reportan pérdidas económicas debido a electrodomésticos dañados, alimentos echados a perder y el impacto negativo en negocios que dependen de un flujo constante de energía.
Si bien las empresas distribuidoras de electricidad, como Edesur, han comunicado esfuerzos para mejorar la infraestructura y combatir las conexiones ilegales que afectan la estabilidad del sistema, la percepción generalizada es que estas medidas no están siendo suficientes para mitigar el problema a corto plazo. Anuncios recientes sobre acciones contra el fraude eléctrico, aunque necesarias, no consuelan a una población que exige soluciones inmediatas y un servicio de energía confiable y eficiente.
"Es insostenible la situación con los apagones. Afecta mi trabajo, la seguridad en mi casa y la tranquilidad de mi familia", comentó un residente de la capital, reflejando el sentir de muchos. El sector empresarial también ha expresado su preocupación por el impacto en la operatividad y la inversión, subrayando la necesidad de un servicio eléctrico estable para el desarrollo económico del país.
Desde la Fundación Derechos Humanos Global, observamos con preocupación cómo la interrupción constante del servicio eléctrico no solo afecta la economía familiar y empresarial, sino que también puede impactar derechos fundamentales como el acceso a la información (al no poder cargar dispositivos), la salud (para quienes dependen de equipos médicos) y la calidad de vida en general. Hacemos un llamado a las autoridades y a las empresas distribuidoras a redoblar los esfuerzos y presentar planes concretos y efectivos que garanticen un suministro eléctrico estable y de calidad para todos los ciudadanos.
La población dominicana merece un servicio de energía que esté a la altura de sus necesidades y que contribuya al bienestar y progreso del país.