PROTECCIÓN A LA MUJER: AVANCES, DESAFÍOS Y NECESIDAD DE ACCIÓN INMEDIATA

Por Rebeca Isabel Henríquez Herrera
17 de mayo de 2026

En la República Dominicana los feminicidios han registrado un incremento alarmante, una situación que exige acciones inmediatas y reales para detener esta tragedia.

Es importante reconocer que el Ministerio de la Mujer ha avanzado y mejorado en el cumplimiento de su papel, ofreciendo mas apoyo y acompañamiento a las mujeres que lo necesitan en algunas provincias, pero falta seguir mejorando en donde no se está cumpliendo para poder lograr en su totalidad el apoyo al máximo, la Unidad de Violencia se encuentra desviada de sus funciones en algunos pueblos , lo que afecta directamente la capacidad de lograr resultados favorables y garantizar una protección efectiva.

Según los casos que llegan a nuestra organización defensora de derechos humanos se deben adoptar medidas de seguridad más efectivas, en ocasiones las órdenes de alejamiento no funcionan ni logran evitar que se sigan cometiendo delitos.

Es de urgencia la elaboración y puesta en marcha de un plan de trabajo sólido y realista. Además, se presenta una falla grave: en algunas circunstancias cuando ocurren casos de violencia en la madrugada, es difícil localizar la Unidad de Violencia. Los casos de violencia no tienen horario para ocurrir, por lo que el servicio de atención debe ser permanente y accesible en cualquier momento del día o de la noche.

Para poder avanzar y lograr cambios reales, es fundamental que ambas instituciones trabajen de la mano, coordinando esfuerzos y acciones. Además, es necesario involucrar a todos los sectores: líderes comunitarios, defensores y defensoras de derechos humanos que estén verdaderamente comprometidos con la causa, ya que su participación es clave para construir mecanismos de protección sólidos y eficaces.

Quienes no estén cumpliendo con su función y no cumplan con los objetivos de protección de las mujeres, deben ser movidos de sus cargos y funciones, para que personas comprometidas, capaces y dedicadas asuman los puestos y garanticen que se cumpla con lo que la sociedad y las víctimas necesitan.

La protección de las mujeres es una responsabilidad compartida que requiere compromiso, trabajo conjunto y acciones que realmente garanticen su integridad y bienestar. ¡Basta de violencia! La vida y los derechos de las mujeres no pueden seguir en riesgo.

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