SALUD PÚBLICA EN PROVINCIA DUARTE: LA ATENCIÓN QUE NO LLEGA Y LAS PUERTAS QUE SE CIERRAN
San Francisco de Macorís, Provincia Duarte – En el ejercicio de nuestra labor, hemos intentado en varias ocasiones conversar con la doctora Zeneida Antigua, directora provincial de Salud Pública, para tratar asuntos que corresponden a su ámbito de competencia.
Incluso en presencia de varios líderes comunitarios, hemos abordado a la funcionaria, y hemos observado que prefiere retirarse de inmediato en lugar de detenerse a escuchar. Ella ha expresado que siempre anda con prisa. Podríamos entenderlo si su trabajo fuera completo, pero se tiene la percepción de que su labor se limita principalmente a repartir mosquiteros, como si esa sola acción cumpliera con todas sus responsabilidades.
Cuando una autoridad no se detiene a escuchar las inquietudes de su gente, es razonable preguntarse si realmente está cumpliendo con todo lo que su cargo exige. Y las interrogantes se hacen aún más grandes tras lo ocurrido anoche en la avenida Libertad esquina Salcedo, donde la explosión de un tanque de gas en un puesto de venta de frituras cobró la vida de un niño y dejó a varias personas con graves quemaduras.
Surge entonces la duda legítima: ¿se supervisan realmente estos establecimientos? ¿Se verifican las condiciones de seguridad? ¿Se hacen cumplir las normativas vigentes? La Ley General de Salud No. 42-01 y el Reglamento 528-01 sobre el Control de Alimentos establecen claramente las obligaciones de vigilancia e inspección que deben garantizarse. Es ante estas normas que la ciudadanía espera una explicación clara y acciones concretas.
Es nuestra opinión que la ciudadanía merece más que prisa y más que un solo tipo de actividad: merece inspecciones reales, atención, seguimiento y respuestas. Que esta pérdida de vida inocente no quede sin explicación ni sin medidas que eviten que se repita.
Por ello, la Fundación Derechos Humanos Global continuará firme en la defensa y protección de los derechos humanos de la ciudadanía más vulnerable, sin importar los obstáculos ni las puertas que se cierren.